“La cultura del café aquí en España es igual la cultura del té en Inglaterra.” Escribe tu opinión sobre este tema. ¿Estás de acuerdo con lo que dice la cita? ¿Cómo son distintas culturas? ¿Cuál prefieres?

El café aquí en España es para beber rápido. Viene en tazas pequeñitas, te sientas en el bar en un taburete, y lo bebes para animarte y charlar un poquito. Café así es fuerte, es un estimulante, y es lo que llamamos el espresso (y el café con leche se llama café latte o simplemente latte). La cultura (la que yo he conocido durante mi tiempo aquí en España) consiste en nada más que tres tipos de café: café solo, café con leche (sea leche calientita o al tiempo), y el mejor invento español, el café bombón.

Pero va a cualquier café bueno en Inglaterra y échate un vistazo a lo que hay de café: americano, espresso, iced latte, caffe latte, capuccino, un cafetière entero para compartir, iced coffee, latte macchiato, caffe macchiato, frappe, frapuccino, Indian coffee, chinese coffee, mocha, white mocha, iced mocha, mochaccino, flat white, filter, long black, red-eye, café au lait, o lungo. Además se puede elegir entre leche entera, semidesnatada, desnatada, leche de soja, nata, un toque de caramel, avellana, almendra, frambuesa, vainilla, otro chupito de café, café de comercio justo, café descafeinada, café arabica, colombiano, de java, o robusta. Y todo esto no incluye los tés, infusiones, y chocolates calientes que hay.

Las culturas del café como lugar también son distintas. Como dicho, aquí te sientas en un taburete o estás de pie, tomando el café y hablando. Muchos bares tienen la televisión puesta y sirven cervezas y pinchitos. La gente limpia su boca y tira el pañuelo al suelo. El suelo también es donde la gente tira las colillas, y no en un cenicero como gente bien educada. Así que el bar español no es un lugar para relajarse en tranquilidad, sino un lugar para tomarse un chupito de cafeína antes de volver a trabajar.

En Inglaterra hay cafés en librerías. ¡Sí, librerías! Es lo que son los cafés. Mi café favorito cuando estaba estudiante se llamaba Coffee Revolution. Había sofás marrones de piel tan cómodos que cada vez que me sentara allí, casi dormía. Había los sofás, y había cuadros en la pared que cambiaba cada mes, y había música buena y relajada, y había un montón de elecciones en el menú. Iba allí con cualquier libro, o con mi ordenador, o con el periódico (y crucigrama incluido), o con una amiga, o con unos amigos; pedía una mocha blanca (mezcla perfecta de chocolate y café) y un muffin; me sentía (a veces tumbaba) en el sofá y pasaba un buen rato allí. Se puede pedir cafés más grandes que tu cabeza, y por eso no son tan puros como el café con leche (sería peligroso para el corazón beber tanto café puro, entonces se mezcla con más agua), pero son para beber lentamente, y pasar una buena hora charlando con quien sea, y recargando y calentando el alma.

Entonces, al fin y al cabo, diré que la cultura del café en Inglaterra es más parecida a la cultura del té en Inglaterra que la del café en España, en cuanto a que escribiré en la tercera parte.